index . . viejo index . . DIPSyOH . . Codigo . . LRurbana . . LRnavegable . . LRrural . . 7 Fiscalia de Estado . . 8 Dir Geodesia . . 9 Autoridad del Agua . . 10 MIVSPBA . . 11 Gobernador . . 12 notas de aprecio . . 13 balance jornadas . . 14 Merbilhaa . . 15 Glosario Dr. Cano . . 16 Regimen dominial . . 17 Proced. Cano . . 18 CA 10662 Sol de Matheu . . 19 traslado Fiscalia . . 20 respetos legales . . 21 escenario anegamientos . . 22 APC Mateo . . 23 audio Asamblea APC . . 24 calle Oliden . . 25 Cartas Doc MIVSPBA . . 26 Amparo Sol de Matheu . . 27 Apelacion . . 28 Fallo . . 29 CD AdA . . 30 CD Pilar . . 31 DIA Ayres . . 32 . 33 . 34 . 35 . 36 . CDoc Valdi . . 37 aclaratoria . . 38 . 39 . queja en SCJN . . 40 . 41 carta Doc Alvarez Rodr . . 42 Arts. 2340 y 2577 del C.C . . 43 Art 18 Ley 12257 . . 44 impugn Art 18 Ley 12.257 . . 45 impugn art 18 Dec 3.511 . . 46 impugn Art 18 Res 705 . . 47 nutrientes jurisprud . . 48 1 amplia declaratoria . . 49 anteced dominial . . 50 2 amplia declaratoria . . 51 . 52 . responde al AGG . . 53 Hidrologia . . 54 problemas riberenos . . 55 acaso . . 56 propuesta . . 57 admision B67491 . . 58 B67491(a) . . 59 B67491(b) . . 60 B67491 (d) . . 61 parentescos . . 62 plan maestro . . 63 nucleo urbano . . 64 . art59 . . 65 . 66 . 67 . hidrolinea . . 68 . Ley particular . . 69 Politica del agua . . 70 . observaciones . .

Mi balance de las jornadas que de todas formas agradezco a esta Sociedad de Agrimensores de la Provincia haberlas realizado.

La exposición de Pedro Gaska fue tan subajustada que me movió a tratar de descubrir algo más en su alma, que me aclarara, si tenía emociones que pudieran pintar mejor esas ligeras nociones que acercó sobre el objeto territorial y la cosa.

A la tardecita me relató una historia de Su Padre con el ombú de los Beccar Varela que realmente me emocionó. Contando esa historia siento que llegó más lejos con su sinceridad interior. Dejo la historia para que la cuente él. Es muy bella. El resto de su intención al hablar de los cuerpos legales fue algo menos

Gladys Zaffiro lució su carácter y gozó del aprecio que todos le deparan por tan extensa trayectoria. Fiel a su prudencia, hablo bajito. Tan bajito que tuve necesidad, aun estando en primera fila de preguntarle lo que no escuchaba. Tan bajito que, si bien reiteró la existencia de un interés público que pudiera estar por encima del privado, no alcanzó a calmar las preocupaciones de la mayoría que le escuchaba y que transmitía las preocupaciones del hombre de campo por las interpretaciones que la Fiscalía y la administración hacían de un código sin reglamentar.

Hizo una y otra vez, con más claridad que el anterior, referencias a los artículos del Código Civil y en especial al inc 3° del art 2340.

Mencionó una serie de Disposiciones administrativas que fueron apareciendo y desapareciendo en estos últimos años, fruto de requerimientos que se hacían al Asesor de Estado y a Fiscalía.

Tomé nota de esas disposiciones que al parecer nunca habían terminado siendo confirmadas por decreto alguno, y fuí a buscarlas al mediodía a la oficina de Despachos del Ministerio. Después de un buen rato de esfuerzos me confesaron que nada encontraban y que fuera a Gobernación a buscar esa información.

Allí fui y conseguí al menos un decreto confirmando una Disposición 984/00 del MOSPBA sobre línea de ribera a resaltar con criterios de hidrología urbana, pero ninguna de las mencionadas por Gladys Zaffiro. Hablando luego con ella de estos pequeños avatares, me prometió ocuparse de facilitármelos a la brevedad. Agradezco su participación en este encuentro. Mereció aplauso.

Una semana más tarde alcancé esas informaciones que paso a describir en la página 8 referida a la AdA. Todas ellas marcan el carácter deambulante y carente de hidrología alguna, que concluye en las más pobres confesiones respecto del Código de aguas y la ilusoria demarcación de líneas de ribera. La pobreza, sin embargo, es bien anterior. El tono de emperadores se sostiene en todas ellas, como si ello bastara para darle entidad concreta a la orden, norma o como quiera llamarse esta disposición, decreto o resolución.

En la presentación que hizo el moderador, lució el carácter apropiado para evitar que los temas se desviaran y fueran a rozar la hidrología urbana y la línea de ribera urbana, de la que a todas luces querían escapar.

La organización del evento, respondía a la intención de la administración pública metida en una década de embrollos, de acercar consensos, al menos a esos intermediarios de opinión, que suelen ser los agrimensores. Y estos embrollos aquí apuntaban al sector rural.

Sin embargo, el tema línea de ribera que se había abierto a la consideración general, toca tanto a lo rural como a lo urbano. Si querían evitar las mezclas hubiera bastado con decir, "línea de ribera rural".

Como lo sostuviera el Dr. Merbilhaá en la jornada del 18/5, líneas de riberas hay muchas; e incluso excediendo lo rural y lo urbano y tocando las del alma. Por ello, si se quiere ser sincero, es necesario comenzar a precisar.

Por esta necesidad de precisar traigo a colación las dificultades previas a mi ingreso a estos eventos. Tuve necesidad de hacer 7 solicitudes por mail y hacer 4 llamadas telefónicas, antes de recibir la primera respuesta confirmatoria de mi participación. La primera solicitud la hice 45 días antes del evento, ofreciéndome incluso a disertar sobre este tema específico de la línea de ribera urbana, que sin duda difiere en grado extremo de aquellas que asisten los dominios que conservarán su rusticidad.

El disgusto públicamente expresado de no concederme oportunidad de hablar 1 minuto (como lo había hecho ajustadamente en cada final de exposiciones anteriores), en esta del Dr. Merbilhaá, sin duda responde al conocimiento que tenía el moderador, antiguo Director de Catastro Territorial Provincial, de mis innumerables denuncias hechas en esa Dirección a través del Exp. 2335-44189/99 y al Director del Registro de la Propiedad, por exp. 1100/00.

Este había previamente ocupado el cargo de Secretario de Asuntos Municipales; habiendo llegando a firmar, por dar un sólo ejemplo, la Convalidación Técnica Final o Factibilidad Final del barrio cerrado La Lomada del Pilar, sin siquiera contar con el plano de unificación, subdivisión y mensura firmado por el Director de Catastro del Municipio, ni aprobado definitivamente por Geodesia, que ya lo había rechazado 6 meses antes.

Esta documentación recién fue aprobada por el Municipio del Pilar, 6 meses después. Los expedientes iban y venían de La Plata a Pilar sin pasar por mesa de entradas. Todo volaba en jet de primera categoría. Vean las imágenes de ese barrio en una simple lluvia de recurrencia de 10 años. En la lluvia del 31/5/85, 2/3 partes de esta parcela quedaron bajo el agua.

Luciendo sus encantos en el poder estos funcionarios han coparticipado, junto a numerosos agrimensores y escribanos (ver exp.16499 del 26/9/99 del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires en las páginas 24 a 34 del Apéndice 3 de los EVS) de las más torpes tramitaciones e inscripciones escriturarias. Muchos de ellos, sin rasgo de necedad alguna, sino de puro cinismo; pues se les había precisado y anticipado por Cartas Documento, en muchos casos reiteradas, de las faltas que se disponían a cometer, y no obstante ello, las cometían. Ver Apéndice 3 de los EVS

La joven que hizo la introducción mencionó la presencia de representantes del C.F.I. A los dos ejemplares mimeografiados que conservan del trabajo que sigue, quieran mirar y conservar en buen estado, pues ha sido fruto de un esfuerzo que ellos financiaron y el mejor que tiene la Nación.

Quiera ayudarnos al respecto Guillermo J. Cano con su "Estudio de línea de ribera" (CFI), 1988, a mejorar nuestros aprecios y respetos por los asentamientos humanos en valles de inundación. Su coherencia en todos los servicios prestados a la Comunidad durante décadas, sirvan de ejemplo para acercar sinceridad interior a nuestras vocaciones y comportamientos.

Su trabajo, en mi Apéndice 13 de los expedientes del Valle de Santiago, en extremo resumido, facilite introducción al reconocimiento y utilidad irremplazable de su obra.

Los usos y costumbres de los más encumbrados han trasladado los respetos más elementales a prudentes restricciones en los dominios privados, afirmando criterios ecosistémicos y de sustentabilidad, a una miseria de comportamientos que no conoce precedentes.

Estos criterios están asistidos por el artículo 2611 del Código Civil: "las restricciones impuestas al dominio privado, sólo en el interés público pertenecen al derecho administrativo”.

Intereses bien expresados en la Ley 6253; en su Dec.Regl.11368/61 y en el art. 59 del Dec. Ley 10128/83; convalidado por Art. 4° de la Disp.984/00 del MOSPBA y refrendado por el Dec. 37/03 del Gobernador (Bol.Ofic. 24900), tallando criterios que afirman los progresos con que a poco se afirma el interés general.

Estas precisiones de cuerpos legales más modernos, afirmando y recreando los del inciso 3° del art. 2340, estuvieron ausentes en todas las exposiciones del primer día.

Sin embargo, del paquidérmico y esperpéntico código de aguas sólo hicieron incapié en el art 18. Pero sin resaltar que el párrafo cuarto señala: hidrología, meteorología, estadística y geomorfología. Todas juntas y no una aislada de la otra.

Fue muy oportuna la breve mención que hizo el Dr. Mernilhaá, que se disculpó antes de usar la palabra "monstruosidad", pero no lo hizo cuando usó la palabra "demencial", al referir a la intención de hacer "hidrología en llanura" para marcar una línea de ribera. Puro y el más elemental sentido común.

Al Dr. Merbilhaá le cabe la disculpa al estar refiriendo a hidrología rural. Pues en solicitudes donde caben criterios de hidrología urbana, demencial es no aplicarlos.

Por ello, tan importante resulta advertir, que estas materias de "líneas de ribera" tal cual lo plantea el Art 18, se ajusten primariamente a las necesidades de la hidrología urbana, y no a la rural.

Siendo que esta pretensión de hidrología no tiene visos de ser atendida, en un caso, "por demencial"; y en el otro, "por puro cinismo"; es así que después de 9 años vienen a buscar consensos.

Actitud que celebro, pero con pinzas. Hace 8 años la había señalado como la única viable. Sin embargo, por tantas mañas que tiene el cacique, no es hoy el momento de aflojar, ni de sonreir. Ya veremos cómo el Dr. Merbilhaá califica los gravísimos atropellos "interpretativos" de la Fiscalía y de sus descendencias administrativas, excediendo olímpicamente sus competencias "aplicativas".

A la tarde se presentaron a disertar los agrimensores de Fiscalía de Estado.

Al referirme a esta institución tan importante y tan mal dispuesta a hacer su trabajo de fiscales por compromisos políticos imaginables, quisiera evitar de mencionar los disgustos imborrables que tengo de su titular y de las respuestas insulsas que no le evitan probar su irresponsabilidad y falta de coraje elemental. Que no es prudencia, sino licuado de tibieza.

La confesión de parte, cargada de espontánea sinceridad en la persona del Joven Gastón Lafitte, de que llegaban al predio a acompañar la demarcación, sin conocimientos previos que la AdA merecía haberles alcanzado, da prueba de la inefable actitud de emperadores que tienen en esta repartición.

Desde el 95 en que empezaron a torcer sus rumbos para preparar el atropello de este plan maestro y de su código de emperadores, la Fiscalía de Estado ha pasado a ser el superconductor de esta administración de ambos delirios. Ver mis presentaciones al Fiscal Szelagowski en el Apéndice 7 EVS

Las palabras de Amicarelli que siguieron mostraban hoy a un Hombre prudente, cansado en su mirada, ajustado a circunstancias y buscando la luz que ilumine su sendero diario.

Ya no se habla tanto del código de emperadores que los atrapara con sus pretensiones, y se rescata la obra de Dalmacio, que al parecer es capaz de salir de su tumba a probar que está vivo entre nosotros. Le agradezco a V.S. su presencia.

Ana Strelzik le siguió. Amo a esta mujer y me moriría de tristeza si no la defendiera. Pero está tan sola en su tarea, que luce como una extraterrestre.

No imagino cuántos alcanzaron a seguir ayer sus explicaciones, y por ello quisiera resaltar lo que me llegó con más claridad. También ella rindió culto con brevedad a las leyes, pero puso énfasis en los trabajos que durante 30 y hasta 45 años se fueron sustanciando en hidrometrías en corredores geomorfológicos que permitirían dar soporte al plan maestro;

que a esta altura parece mostrar que empieza a portarse como un niño algo más prudente, para tallar obranzas en 2000 y pico de kilómetros de canales principales previstos. No es poca cosa.

Coincido con Ana Strelzik que la única herramienta disponible hoy para tallar con prudencia es geomorfología y los datos de hidrometría que permitirían, ajustando las escalas de esas obranzas, dimensionar sus interrelaciones.

Pero de los canales secundarios, por el momento, ni pío. La herramienta geomorfológica en estas áreas, no está ni remotamente afinada para tallar obranzas. Y la hidrológica, recuerdo, en la opinión del Dr. Merbilhaá, es "demencial", sin disculpas.

El paso a paso es la materia prima de los consensos y de todas las obras que involucran intereses infinitos; públicos y privados.

En 25 años ya estarán las primeras computadoras cuánticas en operación y la evaluación de estos criterios las podrá hacer el nieto de Amicarelli con sólo apretar una tecla.

Hoy contamos con un satélite argentino que nos entrega imágenes de resolución 30 metros por pixel en diversos filtros y 15 metros por pixel en pancromático. Con este último ya podemos hacer algo. Por supuesto, también podríamos contar con resoluciones de hasta 0,80 m por pixel; y el año que viene de 0,60 m por pixel y filtro térmico, a un costo de $US9 el Km2 en el caso de imágenes de archivo y el doble en el caso de solicitar imágenes a procesar.

Para el trazado de la autopista a Pergamino Eurnekian invirtió 45.000 dólares en ellas. Hoy es elemental recurrir a estas herramientas. Ya volveré sobre el tema luego de referirme a la exposición de Hugo Davos.

Davos comenzó nervioso, pero fue ganando confianza. Fue sincero, habló con entusiasmo y aunque le entendí poco o nada, me bastó para darme cuenta de que buscaban de simplificar bastante la propuesta. Me pareció que la Audiencia tampoco entendió demasiado;

pero a cambio abrió algunas ilusiones a un acuerdo que estaría próximo. Veremos. Me gustó la persona de Davos, aunque los ribetes didácticos, a esta Audiencia alejada de pormenores, no alcanzaran. Mis aprecios en una charla posterior me lo descubren como una grata persona.

No hubo una sola pregunta de la Audiencia que apuntara a discernir en sus explicaciones. El Agr. Hourcade, con mucha corrección hizo una pregunta puntual que tuvo respuesta inmediata y clara. Y refería a los refulados. A ellos quiero referirme.

Refular pudiera ser algo más que tirar barro a un lugar determinado. Permite, tanto dañar, como beneficiar. Depende cómo se lo haga. Por ello, merece ser considerado, un arte.

No tengo precisado cuánto de estos canales primarios serán generados con draga. Pero aquellos que se hagan con un buen artista y oportunos colaboradores, pudieran comenzar a definir las necesidades de espacios laterales y calidades resultantes de esas obranzas, que determinen si el propietario lindero sale beneficiado o perjudicado.

Si sale beneficiado, la indemnización es claramente negociable. Este dinero, por ello, lo aplicaría a hacer un buen trabajo. Los perfiles del refulado resultante son la materia a considerar.

El escurrimiento de los mismos, a primera vista siento debieran estar muy controlados en el sector del canal. Eso se logra cubriendo esas áreas con plásticos que así impiden la erosión del agua del escurrimiento.

El resultado merece ser considerado, porque evita tener que asignar anchos excesivos a estas obranzas. Alcanzando el terraplén lateral un perfil, que no le resta productividad al campo; sino al contrario.

Si se asignaran 100 metros para las obranzas, no importarían si los refulados se extendiesen con suavidad otros 300 m dentro del campo; porque reitero no los sacaría de producción. Por el contrario, enriquecería esos suelos empobrecidos.

Y si el arte se desarrollara con adicional creatividad, a poco lograrían evitar las zanjas que terminan complicando el otro lado del terraplén. El terraplén sería mucho más bajo y extendido; y debería contar con salidas oportunas que permitieran el escurrimiento de las áreas deprimidas del campo.

Estos enfoques apuntan a precisar una medida fija que sin dificultades se logren entender; a apreciar las obranzas de refulados como mejoras al campo; a evitar pagar indemnizaciones a lo pavo y a facilitar consensos.

En la obranzas con oruga no tenemos la posibilidad económica de extender los terraplenes; pero por el contrario, esos 100 m bastan y sobran.

A qué entonces buscar complicaciones. A menos que se intente dejar embarrada un poco la cancha y así tejer una propuesta que pudiera ir más allá en territorios donde la geomorfología no es clara.

La claridad geomorfológica surge en principio de seguir un viejo cauce muy subajustado. Y esa claridad hay que aprovecharla. Pero no engañarnos, ni engañar con lo que no alcanza esa claridad.

Cuando uno tiene que tallar obranzas secundarias en esas 2.500.000 Ha de áreas endorreicas, se necesitan menos de 100 m., pero más de mil Anas Strelzik que por aquí no abundan. Ese es trabajo de bordadoras chinas, o como dice el Dr. Merbilhaá, de dementes.

Esos 10.000 Km de obranzas vendrán resueltas de la mano del tiempo y del progreso en los estudios hidrológicos, meteorológicos, ecosistémicos, cibernéticos y cuánticos. Y será una fiesta entrar en esos tiempos.

Pero hoy no tenemos tiempo ni para contestar una Carta Documento. Paso a paso estimados funcionarios, agrimensores, escribanos, especuladores de fáciles transferencias de riquezas y políticos.

Volvamos a los satélites. Si tenemos imagen satelital apropiada, no tenemos necesidad de hacer demarcaciones; ni siquiera en un papel. No es necesario hacer un trabajo innecesario. Así de simple. En adición, la línea de referencia de arranque de mensura pudiera no ser la del borde superior del curso de agua, sino la del medio del curso.

Que aunque presente variables según la época en que se capturó la imagen, hay muchas formas prácticas de resolverlas por conciliación estadística o fotográfica, resultando mucho más barata que meter los pies en el barro y haciendo papeles que a poco serán todos elementalmente digitalizados.

La primera comunión con estas materias de la digitalización está todavía pendiente de desarrollo en muchísimas áreas humanas. Estamos escuchando del cercanísimo futuro cuántico, viendo transformar materia en energía y energía en materia, y seguimos haciendo planos en papel.

Me parece que todos tenemos algo para hacer, para aprender, para recrear y así contribuir a resolver estos problemas, que no son de agrimensura, sino de transformación humana.

Un software que ajuste estos procesos cartográficos y señale esos 100 m. que caben precisar catastralmente, acaba con toda esta historia en segundos.

Aun usando el satélite argentino, qué importa ese pequeño error en metros, que de promedio no supera un dígito; si de hecho estamos hablando de mejorar las cualidades edafológicas de las zonas a refular; reduciendo las franja de afectaciones; acelerando las decisiones y simplificando tanto el proceso de agrimensura, que así invitamos a unos y a otros, a ponerse nuevas pilas y recrear la Vida personal.

La mañana del viernes 18 me encontró en mi pequeño hogar, redactando un pequeño balance de la jornada anterior que subí de inmediato a la web; como prueba de sencillez y facilidad extraordinaria, que alcanzando a cualquiera, pudiéramos comenzar muchos a ejercitar, con relativa responsabilidad.

Por ello no lograría dar opinión de las exposiciones de esa mañana. Sin embargo, a la tarde fuí sorprendido con los mejores aportes que ya no esperaba.

El primero de ellos correspondió al Dr. Juan Pedro Merbilhaá, representante del sector agropecuario de Provincia de Buenos Aires y La Pampa, en estas dificultades regaladas por el código y el plan maestro.

Su fina aristrocracia espiritual fue un regalo inapreciable, estimo, para todos.

Llevó a una siempre estrecha dialéctica, la hermenéutica que cabe a los artículos del Código Civil implicados en estos embrollos. Y por eso de que toda herméutica descubre lo inagotable del espíritu humano luchando en estrecheses, intentaré al final de estos textos, sumarme a ella.

Dejo entonces al Dr. Merbilhaá para el final y paso a considerar las opiniones del entusiasta agrimensor José Belaga. Quiero aclarar que no es de origen vasco, como pudiera deducirse por el sufijo locativo que conforma su apellido; sino italiano: "Belaza"; muy bien caracterizado por este portador de apellido.

Un entusiasmo notable acompañó toda su disertación. Muy apremiado por los atrasos que se fueron sumando en la jornada vespertina y que hacían peligrar su vuelta a Rosario en horario confirmado.

A la generosidad de este agrimensor, interesado por la Historia y por las Leyes, y agradecido a su maestro el Agr. Castellanos, siguió la Audiencia con mucho interés.

Hizo incapié en las diferencias suscitadas a partir de la última reforma del Código Civil, entre los artículos 2340 y 2577, defendiendo en forma fugaz a este último, por el hecho de ser la hidrología de creciente máxima más sencilla de considerar que la de creciente media ordinaria.

Pero de hecho, cuando hubo de referir a la materia hidrológica como herramienta fundante de una línea de ribera, se limitó a confirmar que la única posibilidad práctica de hacer hoy demarcación de línea de ribera, en parcelas rurales, era a través de geomorfología y/o edafología, en el mejor de los casos.

En las riberas de los ríos navegables apuntó a la Dirección de Vías Navegables, que en la Subsecretaría de Puertos y Vías Navegables tiene a cargo las demarcaciones de estas líneas de ribera.

Para dar un ejemplo, señaló el valor que las pautas de esta Dirección acercan a los trabajos de mensura en el Paraná; incorporando incluso, valores de pendiente de fondo que permiten conciliar las diferencias que se generan en las pautas fijas demarcadas cada 5 o 10 Km.

No señaló, (seguramente por falta de tiempo), para así nutrir adicional referencia de estas responsabilidades administrativas, los abandonos que esta Dirección ha hecho de infinidad de riberas donde siempre ejerció su responsabilidad; por presiones políticas y administrativas; que al menos en la Provincia de Buenos Aires se han multiplicado en forma escandalosa. Tal el caso de los numerosos y muy importantes tributarios estuariales y de la costa del mismo estuario, desde San Isidro a Punta Lara, donde las riberas han sido bastardeadas sin piedad. Ver Decreto 1980/77 liberando playas y riberas en www.al estuariodelplata.com.ar.

Y de esto hablaremos más adelante para resaltar que el valor de esa línea de ribera, hoy es muchísimo más importante para el resguardo de los santificadores flujos hoy sometidos al imperio de las bacterias anaerobias; que para el interés privado o incluso público, que se descubre en los suelos aledaños a las riberas.

Recomendó el Agr. Belaga la inscripción de un par de leyendas en las documentaciones, que habilitando reconocimiento abierto a una línea de ribera hoy virtual, algún día, con hidrología se hará. Pero sin entrar en detalles de su complejidad, de su necesidad, de su practicidad o simplemente, de su posibilidad cercana.

De hecho, cercana no es; y necesaria, en muchos casos, tampoco por mucho tiempo lo será. Excepción siempre hecha, de áreas donde se propicie la creación o ampliación de un "núcleo urbano".

De estas virtualidades se ocupó el Dr. Merbilhaá de poner distancia, para no confundir más las cosas y hacer más sencilla la tarea imprescindible con un principio de mínima, pero no de máxima.

Hoy no tenemos respetos ni de mínima, ni de máxima. El código provincial de aguas y la ley de presupuestos mínimos sobre el agua, acordada entre Nación y las Provincias es a todas luces, tan de máxima; que la mirada del Dr. Mervilhaá es la de un ángel de la guarda que intenta rescatarnos de la locura generada por estos cuerpos legales y las interpretaciones que la Fiscalía y la Administración han hecho en estos últimos 10 años, y siguen intentando hacer, para hacerlas con sus presiones indebidas, efectivas

Agradezco en mucho la disertación del Agr. Belaga porque pone de manifiesto la lucha de un Hombre por conciliar en una conciencia encendida de pasión y esfuerzo, todas las variables de aprecio que en él se han suscitado.

Y que aunque no hayan llegado a un puerto de aguas calmas, ponen de manifiesto la voluntad humana por conquistar con esfuerzo y mucha honestidad, paso a paso, claridad en su mirada.

El sólo recuerdo que hizo de su maestro Castellanos, habla de ese profundo cariño con que trabaja. Muchas Sentidas Gracias Agrimensor Belaga.

Paso ahora a referirme al Dr. Juan Pedro Mervilhaá.

Este Hombre ha trabajado muchos años en la intención de acercar y conciliar criterios funcionales y jurídicos al código de aguas; amén de infinidad de esfuerzos de estructuración personal que lucen sin necesidad de referirme a ellos.

También ha trabajado en la defensa de los productores rurales, sembrando entre ellos una claridad que estimo, mejor que nadie lo ha hecho.

Sus aportes generosos a la intención de poner contrapeso a los desajustados criterios del Dr. Valls en la reglamentación del código, no fueron vanos. Sin su lucha personal, no quiero imaginar a dónde hubiéramos llegado con ese mamaracho que hoy está durmiendo felizmente en las vías del desarrollo; para darnos con el sufrimiento que provoca, oportunidad, al menos, de educarnos. Muchísimas Gracias Dr. Juan Pedro Mervilhaá, por esos esfuerzos que jamás dudaría fueron correctísimos y denodados.

Ya he subido a la web el audio de la disertación completa que felizmente grabé con apropiada calidad de sonido y compresión. Precioso regalo del Dr. Mervilhaá, que alcanza energías y claridad a todos, para germinar en honestidad con alegría.

Estas jornadas fueron muy oportunas para encender esta edición que bien excede el marco de las jornadas. Jornadas que pusieron muy en evidencia el ramillete de criterios y desorientaciones primarias en todas las esferas, técnicas, funcionales y jurídicas. Controversias que aun después de salir a la luz y sin evitar polémicas, tendrán escasas oportunidades de ser resueltas si no mejoran las herramientas con que operan.

La base de arranque debería comenzar por actualizar los criterios que surgen de hidrología cualitativa; y no sólo cuantitativa. Sin elevar estos criterios a un nivel acorde con los tiempos y gravedades que vivimos, todo quedará en acomodar disposiciones y decretos pomposos, pero no menos vergonzosos, para ocultar estas carencias.

El famoso Art. 18 está buscando un papá que lo redacte en forma muchísimo más sincera y completa; que no deje en el tintero las cuestiones de hidrología urbana que en estas jornadas ni por asomo se mencionaron;

poniendo en evidencia que no son precisamente los agrimensores los que se ocuparán de hacerles saber a sus clientes, con qué irresponsabilidad se manejan estos temas.

Francisco Javier de Amorrortu

contacto: santiago@amoralhuerto.com.ar

www. lineaderibera.com.ar 18/5